La Escuela Advaita de Purna Yoga, fundada por Yogacharya Eric Manquez, se inspira en tres grandes referentes, quienes sintetizaron las enseñanzas de las Escuelas más antiguas del Yoga ( Hatha, Raja, Karma, Bhakti, Jñana y Tantra ) creando lo que se ha conocido como Purna Yoga Advaita de Sri Aurobindo, Yoga de Síntesis de Sri Swami Sivananda y Yoguismo de Guru Chandra Bala.
A partir de sus enseñanzas, la Escuela Advaita de Purna Yoga imparte su propia metodología de enseñanza – aprendizaje, en los cursos para alumnos, formación de Instructores y Profesores, perfeccionamiento de Profesores y Retiros.
Realiza las Jornadas de Yoga, Meditación y Artes del Movimiento en la Casona Nemesio Antunez en la La Reina, Santiago, en el mes de Abril de cada año; la Jornadas de Yoga y Meditación ; los grupos de Meditación de los días Viernes; los ciclos de Charlas y Seminarios de Purna Yoga, entre otras diversas actividades.
También contribuye en la organización de actividades de ilustres visitas como :
Shri Swami Muktananda Maharaj, del Sivananda Ashram de Rishikesh, India, miembro de la Divine Life Society
( www.divinelifesociety.org )
Purna Yoga 
Método de la Escuela Advaita
El Purna Yoga Advaita es una disciplina en la cual se realizan ejercicios corporales, respiratorios y de focalización de la atención. Disminuye los niveles de estrés, tonifica y elonga la musculatura, aumenta la capacidad pulmonar, la concentración, conserva la salud física, emocional y mental, siendo un gran aporte a nuestra vida espiritual.
Considera tres aspectos:
Recuperar las posibilidades motrices que el cuerpo tiene, y descubrir el placer del movimiento.
Reaprender a respirar, aumentar la capacidad pulmonar y recuperar la respiración plena.
Aumentar la capacidad de atención y a través de ella la conciencia plena.
En la práctica del Método Purna Yoga Advaita:
La destreza corporal, si bien es desarrollada, no es la finalidad de la práctica.
El sistema se adapta a la morfología, edad condiciones y habilidades naturales de los estudiantes.
Respecto de posiciones estáticas o series de ejercicios; se desarrolla el placer del movimiento y la alineación natural de la estructura corporal, en vez de; el esfuerzo excesivo y extenuante, y por ningún motivo el dolor muscular, ya sea por fuerza o elongación.
La práctica se estructura en tres niveles:
Principiantes: Se desarrollan las habilidades básicas para aprender el Método.
Intermedio: Se desarrolla el aprendizaje del Método.
Avanzado: Se profundiza la práctica.
En cada uno de los Niveles, aunque se practica en grupo, hay una dirección personalizada.
Estructura de una Práctica
Silencio: Al comenzar, en una posición firme y estable, mantenemos quietud en el cuerpo, espontaneidad en la respiración y calma en la mente, y contemplamos esta profunda paz y silencio interior.
OM: Simboliza el sonido de la creación, de la cual formamos parte. Lo cantamos tres veces, representando con ello la vida que surge en nosotros a cada instante, desde esta profunda paz y silencio interior.
Pranayama: Comenzamos por reaprender a respirar, aumentar la capacidad pulmonar, hasta recuperar la respiración plena. Luego aprendes las diversas variaciones respiratorias, con el objeto de aumentar la vitalidad de nuestro cuerpo, la armonía de nuestras emociones y la calma de nuestra mente.
Series de ejercicios dinámicos: Tienen por objeto un calentamiento general del organismo, combinando la coordinación de; movimientos corporales, respiración y concentración. Estas series trabajan específicamente: habilidades motrices, flexibilidad de columna, elongación de diversos segmentos del cuerpo, tonificación de la musculatura (abdomen, brazos, piernas, etc.), ritmos respiratorios, etc.
Series de ejercicios estáticos: La mantención de una postura (Asana) una determinada cantidad de tiempo, nos permite: trabajar de un modo más intenso la elongación y la tonificación de la musculatura, alinear la posición de nuestro cuerpo, aumentar o disminuir el ritmo respiratorio, concentrarse en la quietud de la posición.
Relajación: Después de los ejercicios corporales, aprendes a relajarte física y mentalmente. Recuperando tu energía y tu natural buena disposición en la vida.
Meditación: Como al comienzo, en una posición firme y estable, mantenemos quietud en el cuerpo, espontaneidad en la respiración y calma en la mente, y contemplamos esta profunda paz y silencio interior.
Ofrenda al Merito: Desde esta paz y silencio interior, pensamos en alguien y le brindamos los beneficios de esta práctica.

