Yogacharya Eric Manquez
Purna Yoga-Escuela Advaita

SADHANA
Por Yogacharya Eric Manquez.

Después de más de cuarenta años dedicados a la práctica de yoga, puedo mirar hacia atrás con una perspectiva que solo lo dan los años vividos, y de todas las actividades humanas que son de mi interés, se destacan dos; primero, la búsqueda de algunas personas de encontrar un sentido a su existencia y, segundo, los medios que utilizan para encontrarlo.

Siendo aun adolescente, un amigo hizo una reflexión con cierta tristeza, dijo; – No le encuentro ningún chiste a la vida, uno nace sin que le pregunten. La gente puede decir que sus papas le trajeron, que Dios los creo, los señores del karma le pidieron que vinieras y hasta le encomendaron una misión. Lo que es yo, no me acuerdo. La verdad no sé porque estoy aquí, ni para qué. Lo único que puedo saber es que uno nace, vive buscando la escasa felicidad que el mundo ofrece y se muere. Una estafa, uno envejece, se enferma y se muere. Años después encontré en palabras de C.G. Jung algo parecido:
La vida es una enfermedad que tiene mal pronóstico. Siempre termina con la muerte.

Esta es la realidad de la vida nuestra, la de cada uno de nosotros. Después de morir, ¿la vida continua o ahí se termina? Hay quien piensa que si y otros que no. Pero este es otro gran tema.

A lo que me refiero ahora es a este lapso entre nacer y morir, aquello que llamamos la vida, la nuestra, entre el ayer, que hoy solo es un recuerdo y el mañana, que hoy solo es una fantasía.

La mayor parte de nosotros, tenemos una idea como si esto fuera un continuo siempre presente, tal vez por eso sufrimos por el ayer y nos angustiamos por el futuro que aun no es y nadie sabe si será o no.

El tiempo entre el momento de nacer y el momento de morir, solo estamos ciertos de lo vivido (del pasado), de lo por vivir (el futuro) nadie sabe. Y como día a día nos encontramos siempre fantaseando sobre aquel tiempo por vivir, que llamamos el futuro, sin ninguna certeza respecto si estaremos vivos en ese hipotético futuro, ni de cuando acabara la posibilidad de pensar en el, puesto que para eso tenemos que esta vivos, nos sentimos impulsados a encontrar un sentido a la existencia, un sentido a la vida. Como dicen muchas canciones de amor; – mi vida sin ti no tiene sentido-. Entonces se vive por el amor a alguien. Pareja, hijos, familia. También se vive por la vocación, el trabajo, el equipo de futbol, etc. Y aquello, se transforma en nuestro fundamento, esto da sentido a nuestra vida.

Purna Yoga
Escuela Advaita

Hay personas que el sentido de su existencia, el sentido que han dado a su vida es crecer espiritualmente, autorealizarse, encontrarse con uno mismo, realizar a Dios. Y los medios que usan para conseguirlo, ya sea que lo hagan en solitario o adhiriendo a un grupo de personas con intereses comunes, son muy diversos, desde lecturas y reflexiones, visualizaciones, cantos, canalizaciones, transmisiones de energía, etc.
En yoga el único sentido que la vida humana tiene es realizar a Dios, o realizar el Sí Mismo. Aquello que profundamente somos, que es uno en sí mismo, y uno con aquello que llamamos universo. En lo intimo de nuestro corazón esta Lo Uno y lo diverso, como una misma naturaleza.

De esta facultad que tenemos, toda relación con lo otro, con las personas, las situaciones y con las cosas, adquiere un profundo sentido, pues todos somos uno en una unidad mayor que nos acoge todo el tiempo. Pensar que estamos separados, solos y a veces desamparados, nos es más que nuestra idea de estar distante de nosotros mismos. A esto en yoga se llama, la ignorancia básica.

Y la solución que el yoga da para salir de esta ignorancia básica, Patanjali lo dijo en su Yoga Sutra, el cese del oleaje de los pensamientos de la mente. En castellano coloquial: Para la chicharra de la mente.

Cuando la mente se serena y luego se detiene, esto es Mauna (silencio), donde habita nuestra verdadera naturaleza como Presencia serena y compasiva, de un acontecer, aquello que llamamos nuestra vida.

Este es el sentido que nos ofrece el yoga, los medios para realizarlo es lo que llamamos Sadhana. Su traducción literal es; medio para conseguir algo, de aquí que Sadhana se entienda como practica espiritual.

Los medios son muy diversos. Como el desafío es la conquista de la mente hasta que esta se detenga, hay yoguis que se sentaron y focalizaron la atención, otros la combinaron con ejercicios respiratorios, otros además ocuparon diversas posiciones, otros pusieron lo mejor de sus afectos y cantaron devotamente, otros reflexionaron seriamente en la condición en que nos encontramos y que uno se encuentra aquí todo el tiempo, que si se ha de buscar solo será aquí, para concluir en que: que yo soy en el mismo lugar que digo yo soy, y tuvieron el coraje de actuar en consecuencia.

Para la Escuela Advaita de Purna Yoga, el sentido es la realización de PURNA BRAHMAN, la Plenitud de lo Absoluto. Y los medios, su Sadhana, es detener la mente, comenzando por fortalecer el continuo de la atención, coordinando ejercicios corporales y respiratorios (asanas-pranayama), y mantener la mente en total quietud (Nidra), para que la conciencia de Ser brille es su propia Plenitud (Dhyana)

Purna Yoga
Escuela Advaita

Hay que decir que todos estos ejercicios; corporales (asanas), respiratorios (pranayamas), relajación profunda (nidra), contracciones musculares (bandas), focalización de la atención (dharana), meditaciones (dhyana) etc., mejoran la salud, producen un gran bienestar, mejoran las condiciones físicas, anímicas y mentales, el cutis y el equilibrio. También hay que decir, que no se transformen la ejecución del asana en un fetiche, ellas son importantes pero no son el fin último de la práctica de yoga. No hay que confundir los medios con los fines.

La práctica de yoga, si bien es cierto, puede ser ofrecida para que seas joven, bello y vital, y esto se puede lograr con los ejercicios, debes recordar que estos tres logros (joven, bello(a) y vital) son impermanentes, como los resfríos; te cuidas bien y se te pasara, tarde o temprano. Y con el paso de los años, quien cultivo su vida interior sin ser demasiado espiritual, tiene naturalmente un cierto descanso del alma y una aceptación de la vida y de su fin. Al estar junto a una persona así uno encuentra a un anciano, no un viejo.

El Sadhana de toda escuela de yoga comprende los medios que te aproximan a la finalidad de la vida humana, descubrir la plenitud que surge de la profunda humanidad del Ser.

Revista Purna Yoga
www.purnayoga.cl

Los comentarios están cerrados.